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PARQUE NATURAL

CERROS DE RENCA

Ubicación
Renca, RM, Chile

Área

15000 m2

Año Construcción
2004-2005

Colaboradores

Paula Villagra, Pamela Jarpa, Juan Carlos Barros

Fotografías

Mario Carreño

El proyecto para el plan maestro de los c

erros de Renca nos pone ante la relación de la ciudad y la geografía en que se han construido las ciudades de Chile.

 

En la expansión urbana de Santiago, sus barrios han alcanzado el borde geográfico del valle. Los cerros-isla que han quedado dentro del área de la ciudad –Santa Lucía, Blanco, Chena, Renca- han ganado dos magnitudes para ésta: la metropolitana y la del barrio.

 

La forma geográfica del acceso norte a Santiago es la magnitud metropolitana de los Cerros de Renca.

 

La segunda magnitud que han tomado estos cerros es la del barrio, en donde las calles siguen las formas del pie de monte. A la manera en que las avenidas costeras bordean el mar, hay avenidas que bordean los cerros y sus márgenes.

 

El desarrollo mas específico de una ladera sur del cerro Renca <50 Ha.>, trae el encuentro próximo con un barrio específico como tema de proyecto. Es en el borde que distingue el plano -como soporte de las casas- y el pie de monte -como permanencia de lo agreste- donde se da el espacio de contacto de la ciudad y la geografía.

 

El edificio de acceso se extiende con dos plazas y muros pequeños que acotan la ladera y permiten habitar una línea de contacto. Además se propone una suerte de ábside urbano, un espacio conformado por planos de piedra relacionados al suelo y otros de madera relacionaos al cielo y las sombras. Se conforman las pendientes propias del lugar.

 

Se busca consolidar un área de bosques con especies nativas propias de la zona de transición, donde conviven especies del norte árido –algarrobo, espino, quillay, peumo, boldo,etc.- con especies de la zona sur húmeda –roble, lingue, radal, belloto, etc.- De esta forma los habitantes podrán disfrutar la presencia de estas especies. En éste bosque contrasta la vegetación siempre verde, de hoja dura y brillante, con la vegetación desídua, que cambia según la temporada.

 

La tenue existencia de una avenida de borde en la ladera sur del cerro y de un sendero peatonal en todo su contorno, anima la aparición de un paseo perimetral levemente elevado, donde se pueda caminar con vistas sobre el barrio próximo y vistas parciales de la lejanías de Santiago.

 

Este despliegue de recorridos de bajo impacto sitúa al paseante en el interior del pie de monte, abriendo a la habitabilidad doméstica de la ciudad el paisaje natural de este encuentro entre lo urbano y las formas cordilleranas, recuperando las cualidades del paisaje natural como un valor para la vida urbana.

 

Lo que propone el proyecto del parque natural Cerros de Renca es permitir al habitante del barrio asomarse a  la ciudad desde la geografía.